Archivo mensual: agosto 2012

La Tierra dentro de 100 millones de años

En este video se muestra como fue la evolución y como evolucionaran los contienentes para formar un mapa muy diferente al actual.

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Un antepasado afortunado

Aunque la vida está gobernada por la evolución en ocasiones el azar o la casualidad ha tenido un papel determinante para que el camino empezado continuara.

Tras aparecer las células estas decidieron formar grupos, apareciendo los seres multicelulares, agrupaciones donde progresivamente iban distribuyéndose las tareas para mejorar el bienestar de todo el grupo. De este modo comenzaron a diversificarse las células y a producirse las primeras especializaciones en un mismo ser.

Con el paso del tiempo los seres vivos mostraron formas y conceptos insólitos. Algunas de esas nuevas ideas funcionaban mientras que otras quedaban relegadas al olvido más absoluto. La carrera por la supervivencia y ser el mejor adaptado estaba en marcha.

Todo este grupo, que hoy veríamos como mutantes llegados del espacio exterior, lo tenemos ejemplificado en el yacimiento de Ediacara, en Australia, donde a finales del Precámbrico (hace 545 m.a.) se produjo una explosión evolutiva con nuevos seres vivos con formas y morfologías extrañas a las que se encuentran en la actualidad. Aunque, según muchos expertos, solo se trató de una prueba inicial fallida, y muy pocas de esas especies sobrevivieron el paso a la era Paleozoica, cuando se dio lugar a la explosión de vida y diversidad del eón Fanerozoico.

Para poder comprender un poco más la vida que existe en nuestros días nos tenemos que trasladar a Canadá, en concreto al yacimiento de Burgess shale. En estas pizarras de edad Cámbrico inferior (530 m.a.) se encuentran los primeros indicios de un nuevo género: los cordados. De por sí, los cordados no dicen nada, pero cuando echamos un vistazo a quienes les descendieron, una de las ramas familiares nos lleva a los vertebrados y por lo tanto a la diversidad que este grupo ha tenido en la historia geológica.

Dando un solo paso hacia atrás nos encontramos con el Yunnanozoon, organismo que roza la barrera para poder considerarlo un vertebrado, sin llegar a serlo por no ser el primer ser con una notocorda, una estructura que pasa a ser columna vertebral con el desarrollo del ser.

Si realmente quisiéramos ver al primer vertebrado, tendríamos que fotografiar al Pikaia, que apareció en el Cambrico medio (510 m.a.). Aunque fue descrito inicialmente en 1911 como un gusano (aspecto por el que podría pasar perfectamente), aunque posteriormente fue clasificado como el primero de nuestros antepasados.

Sin duda Pikaia debió de tratarse de un autentico superviviente en un mundo donde los trilobites eran los reyes absolutos de los mares. Sus cuatro centímetros de longitud y su cola con forma de hoja, debieron proporcionarle la capacidad para huir y no ser comido y es un héroe por seguir vivo tras la extinción del Cámbrico, la primera de las grandes del fanerozoico y que se llevó a 9 de cada 10 especies, pero no al Pikaia. Sin él jamás podría estar escribiendo esto ni tú leyéndolo, y desde luego la Tierra sería un lugar bien diferente al que es ahora.

La bombonera late

Este fin de semana comienza en España de nuevo la Liga y creo que en el video, que se muestra este enlace, se puede sentir un poco más cerca como el fútbol escapa a cualquier escala de pasión en Sudamérica, poniendo como ejemplo lo sucedido en La bombonera, el estadio de Boca Juniors, durante la pasada final de la copa argentina.

http://www.as.com/futbol/video/aficion-boca-juniors-provoca-terremotos/20120816dasdasftb_11/Ves

La aparición de la vida

La vida es una condición tan especial que en el sistema solar solo se ha observado en un único lugar, tanto en el presente como en el pasado, con pruebas irrefutables.

La vida es un mecanismo tan fuerte e importante que es capaz de modificar drásticamente desde una pequeña parte de un planeta a él por completo, pudiéndose adaptar a condiciones tan extremas como un lugar tan helado como la Antártida, la selva del Amazonas, un desierto como Atacama o la fosa de las Marianas a más de 11 kilómetros bajo la profundidad del océano. Para lograrlo solo se precisa la posibilidad de tener un líquido, que es el agua, y una fuente de energía, que puede ser diversa.

El agua es un elemento fundamental para la vida tal y como la conocemos. No es de extrañar que en la Tierra se pudiera generar, ya que tres cuartas partes de la superficie está cubierta por esta molécula tan especial y que a su vez se encuentra en sus tres estados fundamentales: sólido, líquido y gaseoso. Esto es posible gracias a que la temperatura en la Tierra es bastante estable y no es ni muy alta para evaporar todo el agua por completo, o muy fría para formar una capa de hielo permanente y tan gruesa que no dejaría pasar los rayos solares.

Pero si el agua es fundamental, la materia orgánica lo es aún más. Tomando como base el carbono es posible generar largas cadenas que junto a otros elementos básicos como son el nitrógeno, el oxigeno, el hierro o el fosforo, construyen los ladrillos para construir la vida. Los elementos más simples son los aminoácidos, 22 tipos diferentes que son las que forman las proteínas y que son las responsables de que cualquier ser vivo ejecuten sus procesos de forma precisa. Los aminoácidos van desde los más simples a cadenas complejas, cuyo origen no está del todo claro, existiendo quien cree que pueden proceder de meteoritos caídos a la Tierra, en los cuales se encontraban los aminoácidos más sencillos.

Los siguientes ladrillos para la vida son los nucleótidos, el ARN y en ADN. El primero es el responsable de que los aminoácidos se ordenen de la manera oportuna para que formen las proteínas, siendo una especie de general que dirige a sus soldados, para que ejecuten sus procesos de la forma más adecuada. Y el rey es el ADN, quien  guarda toda la información y conocimiento del reino que es la vida.

La Tierra podría haber sido un planeta con vida simple, con pequeños organismos replicándose una y otra vez sin llegar a nada, más allá de una célula simple, pero el proceso evolutivo llevó a dos hitos.

Uno fue la aparición del núcleo celular donde el ADN se resguarda en la célula y dejó de estar libre. El segundo fue la formalización de dos orgánulos en las células: las mitocondrias y los cloroplastos. En ambos casos todo parece ser que se trata de una simbiosis que conllevó un cambio drástico para el planeta. Tanto mitocondrias como cloroplastos son orgánulos que poseen información genética propia, en su caso ARN, lo que hace pensar que fueron organismos independientes antes de formar parte de una célula mayor. Pero si nos centramos en los cloroplastos estos efectuaron un cambio espectacular.

Los cloroplastos son los responsables de que las plantas posean su color verde en general, pero aún más importante es que son las que hacen que se produzca la fotosíntesis, un proceso en el que a partir de la energía que llega desde el Sol se “alimenta” el ser vivo siendo capaz de formar materia orgánica utilizando CO2 y formando finalmente como “desecho” oxigeno liberándolo a la atmósfera.

Este proceso de fotosíntesis fue la primera gran contaminación del planeta, modificando sin cambio la primitiva atmósfera rica en CO2 a una oxidante con oxigeno y nitrógeno como elementos principales, lo que posiblemente supuso la primera selección y extinción en el planeta, solo sobreviviendo todos aquellos seres que se adaptaron a estas condiciones y que resultaban ser más favorables para la vida y poder alcanzar formas de vida