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El mejor regalo

A todos nos gusta que nos regalen algo. De pequeños deseábamos que alguien se presente de repente con una caja envuelta con papel de mil colores para nosotros. Entonces reaccionaremos destrozando la envoltura para descubrir lo que se escondía en el interior. En el mejor de los casos se trata de un juguete que estábamos deseando tanto que hasta aparecía en nuestros sueños, pero otras tantas veces se trataba de un par de calcetines.

CalcetinesCuando crecemos la cantidad de regalos tal vez escasee y la emoción no llega a ser la misma, aunque la cara de sorpresa puede que sea igual o superior a la que teníamos de niños. Esos regalos a veces no vienen envueltos con papel de regalo o un lacito rojo. Llega un momento en el que los mejores regalos son experiencias, viajes o cumplir alguno de nuestros sueños pendientes, más que un par de calcetines, que incluso nos puede venir bien.

Al alcanzar una carrera profesional, el cumplimiento de nuestras labores es el día a día. Jornada tras jornada vamos cumpliendo el expediente necesario para que a final de mes nos llegue nuestro merecido sueldo y poder seguir viviendo con tranquilidad. En mi caso el día a día es seguir estudiando la geología. Por una parte creando cartografía que ayude a la investigación en el campo, pero por otra, la que realmente me apasiona, investigar el por qué de las cosas y el cómo.

Creo que cualquier investigador, es indiferente el campo en el que se encuentreun palo trabajando, su mayor sueño es el descubrir algo nuevo. Ese pequeño paso supone dar un grano más a la montaña del conocimiento de la humanidad y, sobre todo, hacer que su nombre quede impregnado con tinta en un papel donde descanse el sudor y esfuerzo de largos meses o años.

Desde aquí, sinceramente, no puedo aventurar nada, pero la cercanía a algo que era desconocido me parece en cada momento más cercano. Una emoción me recorre por dentro, casi como un grito con la necesidad de salir por mi boca para decir EUREKA.

Sé que aún queda mucho por hacer, muchas palabras por escribir, torres de investigaciones que relee y datos que analizar.

Es en este instante en el que uno se da cuenta de que ese pequeño grano de arena que quiere unir al grupo, no viene solo de una mente maravillosa (abuela suelta el teclado). En ese momento puede sentirse como muchos ojos te observan con atención, junto a sonrisas delicadas de felicidad. Se puede ver la cara de tu profesora en el colegio, los infantiles rostros de tus amigos, el resonar de la voz de ese profesor de ciencias que en lugar de decir esqueleto decía escleto. Ves a tus antiguos compañeros de piso, a tus pasados compañeros de trabajo. Te das cuenta de que cada uno de ellos ha influido lo suficiente en tu vida como para desviarte hacia el camino correcto con un solo toque mágico.

Se puede sentir la mano de cada uno de los miembros de tu familia en la espalda, dándote el último empujón para que avances hacía ese conocimiento desconocido, al abismo que parece abrirse bajo tus pies antes de empezar a poner en palabras todo aquello que sabes y que los demás aún no.

Casi se puede notar como los pelos de los brazos se erizan y las lágrimas comienzan a mojar tus ojos.

Ojala en unos meses pueda deciros que mi regalo-sueño es realidad y poder quitar el velo sobre este misterio. Si todo va bien incluso puede que tenga un segundo regalo-sueño, pero eso, como muchas cosas en esta vida, aún necesita bastante trabajo antes de que salga a la luz.

Hasta entonces, que los futuros regalos no sean solo unos calcetines.

Ensayos no destructivos y pruebas analíticas

Las posibilidades que ofrecía INTROMAC me permitieron entrar en contacto con diversos métodos de análisis de los materiales, algunos de ellos conocidos con anterioridad y otros desconocidos. La maquinaria requerida para estas pruebas era muy diversa, desde maquinas complejas hasta las más sencillas, conociendo a la perfección que es lo que me ofrecía cada una y cuál era la que mejor podía adaptarse a mis necesidades finales, con el menor coste en tiempo y en dinero.

Entre la maquinaria utilizada existía una parte dedicada al estudio no destructivo o no invasivo de los materiales tanto in situ, algo muy necesario cuando la muestra no puede trasladarse al laboratorio, como en la zona de investigación. Las pruebas más utilizadas, que se engloban dentro de este campo, son ultrasonidos, técnica que permite hacer un análisis del estado de un material mediante la emisión y recepción de ondas ultrasónicas, el esclerómetro, que determina la resistencia superficial de un material sin dañarlo, o la microscopía confocal, una técnica de estudio óptico con la que se obtiene una imagen tridimensional de una superficie.

La otras técnicas, estas si invasivas en la que se pierde la muestra o que su análisis la hace inviable para otros análisis, han sido sobre todo para la determinación de su composición química o microscópicas. Las más utilizadas fueron la DRX (difracción de Rayos X), con la que determinar los componentes cristalinos de una muestra, la FRX (Fluorescencia de Rayos X), para determinar los componentes atómicos de una muestra, ATG, con el que obtener componentes minerales que se descomponen al aumentar la temperatura, la porosimetría de Hg y de He, para determinar los poros y el tamaño de los mismos.

Las técnicas anteriormente citadas fueron utilizadas para diversos informes técnicos y de investigación con resultados muy innovadores en las materias tratadas.